viernes, 9 de mayo de 2014

Cogiendo fuerzas para todo lo que nos espera...

Son días de mucho ajetreo en el sevillismo, y han ido sucediendo varias cosas.
Para empezar, ya se pusieron a la venta las entradas para la final de Turín, donde han podido tener acceso los primeros 8.000 socios, y posteriormente los demás hasta agotarse las entradas. Como era de esperar, las colas han sido el día a día en las taquillas nervionenses, por lo que habrá sin duda alguna una marea roja en Turín la semana que viene.

Por otra parte, el martes de Feria como es habitual, la plantilla fue a la caseta de la peña sevillista Macarena, donde Pepe Castro aprovechó para decir que "Emery estaba renovado desde el día del Almería", por lo que tenemos mister para rato. A mi parecer está bien, ya que hacía falta una estabilidad en el banquillo, y Unai está demostrando que poco a poco va conociendo al club y a los jugadores.
Fue una comida para despejarse de toda la tensión acumulada en estas semanas, con partidos claves, y donde se brindó por una gran final en Italia y ganar la tercera Uefa.

domingo, 4 de mayo de 2014

Sufrimiento con final feliz

El jueves pasado, el sevillismo vivió una de esas noches que se nos quedará guardada en la memoria, por todo lo que sucedió. Desde las horas previas hasta horas después del partido se vivieron un sin fin de emociones, tanto positivas como negativas.

La renta de la ida y todo el ambiente previo nos hacia pensar que viviríamos un partido más o menos tranquilo, y que con más o menos sufrimiento pasaríamos, pero nadie pudo imaginar lo que empezó pasando. En el minuto 14 el Valencia ya nos había metido el primer gol, y en el minuto 25 ya nos habían igualado la eliminatoria 2-2. Ahí todo empezó a verse más oscuro, sobretodo en el minuto 70, cuando nos dieron el golpe final con el 3-0, ahí estábamos fuera de Europa. Pero las cosas empezaron a cambiar a partir de ahí, decisiones erróneas del Valencia y una mejoría sevillista hicieron posible que nos acercáramos más a la meta valenciana. Hasta que llegó el minuto mágico, ese minuto 94, donde nos lo teníamos que jugar a todo o nada. Era la última jugada, el gol suponía el pase, el fallo suponía acabar con el sueño europeo de todo el sevillismo, y ahí centró Coke, prolongó Fazio, y Mbia remató para clavarle un puñal mortal al Valencia en forma de gol.

jueves, 1 de mayo de 2014

Hoy es nuestro día

Este es uno de esos días en los que el cuerpo está raro, y la mente está pensando en una cosa totalmente distinta... Hoy estamos ante la oportunidad de volver a nuestra tercera final europea, después de 7 años, que se dice pronto. Enfrente tenemos a un equipo que se ha motivado durante toda la semana, y que estos días están haciendo cosas que muchas veces sobrepasan la vergüenza, pero... ¿Acaso no somos nosotros más equipo que ellos, tenemos más cojones que ellos, y tenemos más corazón que ellos? Somos el SEVILLA FÚTBOL CLUB, y eso debe de servir para responder a todas esas preguntas.

Estoy más que convencido de que este equipo saldrá hoy a Mestalla con lo que hay que salir, y que todo irá de perlas, porque este equipo, esta plantilla, y esta afición, tiene ganas de vivir lo que ya vivimos en Eindhoven, Glasgow o Mónaco, y por eso hoy pasaremos a la final de la Europa League.